Según una importante organización humanitaria, la escasez de agua causada por el cambio climático está perjudicando a la agricultura iraquí, pero mejores prácticas agrícolas y reformas gubernamentales podrían aliviar la situación, según una importante organización humanitaria.
El Consejo Noruego para los Refugiados publicó el domingo un informe que detalla el impacto del cambio climático en la agricultura en el territorio del gobierno federal en Irak. Según el informe:
- El sesenta por ciento de los agricultores encuestados en Anbar, Kirkuk, Nínive y Salahuddin se vieron obligados a cultivar menos tierra o utilizar menos agua durante la temporada de arroz de este año, que se extiende desde octubre del año pasado hasta junio.
- El 80% de los encuestados en Nínive y Kirkuk tienen que reducir sus gastos en alimentación, es decir, la cantidad que gastan en alimentos para uso personal durante los últimos 12 meses.
- El 25% de los pequeños agricultores de Sinjar y Ba’aj de Nínive tendrán que abandonar la agricultura este año.
Parte de los problemas que enfrenta la prestigiosa industria iraquí se debe a los bajos niveles de agua. Se ha informado ampliamente sobre la lucha de Irak contra el cambio climático, y regularmente se lo describe como uno de los países con mayor escasez de agua del mundo. El aumento de las temperaturas y la disminución de las precipitaciones en los últimos cuatro años han provocado sequías y reducción de los niveles de agua en los ríos Tigris y Eufrates. La reserva estratégica de agua del país se encuentra en su punto más bajo en casi un siglo, declaró en agosto a la AFP el portavoz del Ministerio de Recursos Hídricos, Khaled Shamal.

